
Los barridos electrónicos (TSCM) son el procedimiento profesional más eficaz para detectar micrófonos ocultos, cámaras espía y escuchas ilegales en empresas, domicilios y vehículos. Este servicio de contraespionaje electrónico permite localizar dispositivos de vigilancia no autorizados cuando existe una sospecha real de intrusión o fuga de información.

La privacidad corporativa y personal está en constante riesgo debido al espionaje electrónico. Micrófonos ocultos, cámaras espía y rastreadores GPS pueden instalarse en oficinas, domicilios y vehículos sin ser detectados, comprometiendo información sensible.
Los barridos electrónicos consisten en una serie de procedimientos especializados diseñados para localizar y neutralizar este tipo de dispositivos cuando existe una sospecha real de intrusión.
En Servinfor, somos especialistas en barridos electrónicos y contraespionaje electrónico (TSCM), utilizando tecnología avanzada para detectar y eliminar cualquier dispositivo de vigilancia no autorizado.
Nuestro servicio de barridos electrónicos (TSCM) permite detectar micrófonos ocultos, cámaras espía y otros sistemas de escucha utilizados en espionaje tecnológico.
Si sospecha que su privacidad puede estar en peligro, una inspección profesional es la mejor defensa contra el espionaje.
Llevamos a cabo barridos electrónicos adaptados a cada entorno, ya sea en empresas y oficinas, viviendas y domicilios particulares, vehículos y automóviles, aviones privados o embarcaciones de recreo, aplicando metodología TSCM específica según el nivel de riesgo, el tipo de información a proteger y el contexto operativo.
¿Qué es un barrido electrónico y para qué sirve?
Un barrido electrónico es un procedimiento especializado diseñado para detectar y eliminar micrófonos ocultos, cámaras espía rastreadores GPS y otros dispositivos de espionaje de alta tecnología instalados sin autorización en oficinas, viviendas, vehículos y otros entornos.

Su objetivo es proteger la privacidad y la confidencialidad de la información, evitando fugas de datos tanto en el ámbito empresarial como personal.
Este tipo de inspección técnica forma parte del protocolo TSCM (Technical Surveillance Counter-Measures) traducido en Español como medidas de contraespionaje electrónico.
Un servicio de barrido electrónico se fundamenta en un conjunto de técnicas y tecnologías avanzadas encaminadas a identificar amenazas de vigilancia encubierta.
¿Qué detecta un barrido electrónico?
Los dispositivos de vigilancia electrónica han evolucionado significativamente desde la Guerra Fría. Hoy en día, esta lucha por la información no solo ocurre entre naciones, sino también entre empresas y personas, donde la privacidad y la seguridad de los datos están constantemente en riesgo.
Actualmente, los artilugios de espionaje no sólo se encuentran en oficinas, salas de reuniones o domicilios, sino que también pueden ocultarse en vehículos, dispositivos móviles, redes informáticas e incluso en objetos cotidianos diseñados para pasar desapercibidos.
En Servinfor, somos especialistas en contraespionaje electrónico y utilizamos tecnología avanzada para detectar y eliminar cualquier dispositivo espía que pueda estar comprometiendo su privacidad personal o la de su organización. Entre los sistemas de espionaje más comunes se encuentran:
Micrófonos ocultos y cámaras espía
Los micrófonos ocultos y las cámaras espía son dispositivos diseñados para grabar conversaciones o capturar imágenes sin el consentimiento de las personas afectadas. Pueden estar ocultos en objetos cotidianos como cargadores, detectores de humo, bolígrafos o incluso enchufes de pared. Su pequeño tamaño y autonomía los hacen difíciles de detectar sin un barrido electrónico profesional.
Sistemas Burst
Este tipo de equipos incorporan diferentes tecnologías de captación de información integrando en un dispositivo de fácil ocultación un micrófono, un sistema de grabación, un sistema de transmisión y encriptación. Muchos son programables y controlables en remoto.
Balizas GPS para rastrear vehículos
Los rastreadores GPS o balizas espía permiten conocer la ubicación exacta de un vehículo en tiempo real. Se instalan fácilmente en los bajos del coche o en zonas ocultas del interior, y pueden transmitir la ubicación de manera continua o activarse solo cuando el vehículo se mueve para evitar ser detectados.
Sistemas de captación de audio (Grabadoras Ocultas)
Las grabadoras espía son dispositivos que almacenan horas de conversación en su memoria interna sin necesidad de emitir señales de radio. Pueden ser difíciles de detectar porque funcionan sin conexión a redes, activándose mediante sensores de sonido o con temporizadores programables.
Sistemas láser, de infrarrojos y microondas
Estos sistemas permiten la captación de sonido sin necesidad de colocar un dispositivo dentro del área vigilada. Los micrófonos láser utilizan un haz de luz dirigido a una ventana para captar las vibraciones del cristal y reconstruir las conversaciones en su interior. Los micrófonos de infrarrojos emplean la luz infrarroja para transmitir datos sin cables visibles, mientras que los sistemas de microondas pueden atravesar paredes y detectar el sonido mediante alteraciones en la señal de retorno.
Estaciones base falsas
Estos equipos imitan antenas de telefonía móvil para interceptar llamadas y mensajes de los teléfonos cercanos sin que los usuarios lo noten. Se utilizan para espiar conversaciones, extraer datos de dispositivos móviles o rastrear la ubicación de una persona en tiempo real.
Dispositivos de rastreo BLE y UWB
Los dispositivos de rastreo que utilizan Bluetooth Low Energy (BLE) y Ultra Wideband (UWB) permiten localizar con gran precisión la posición de un objetivo dentro de un área determinada. Son empleados en espionaje corporativo y vigilancia para seguir los movimientos de personas o equipos electrónicos dentro de edificios o instalaciones.
Software espía en dispositivos móviles y ordenadores
Software espía instalado en dispositivos móviles y ordenadores, accediendo a correos electrónicos, archivos y registros de actividad. Estos tipos de software se suelen instalar en las zonas más profundas del sistema operativo para obtener privilegios de acceso a todo el equipo.
Existen muchos más dispositivos orientados a la obtención de información mediante espionaje electrónico y cibernético que podemos localizar e identificar. Sin embargo, no los mencionamos por motivos de seguridad, ya que su uso está reservado a entornos militares y cuerpos de seguridad del Estado, y su diseño responde a niveles de sofisticación altamente especializados.

El uso de tecnologías de vigilancia no autorizadas ha aumentado en todo tipo de entornos.
A medida que avanza la tecnología, los dispositivos de espionaje se vuelven más sofisticados y difíciles de detectar, por lo que una inspección profesional es la única forma de garantizar que su información y comunicaciones permanezcan seguras.
¿Cuándo y dónde se necesita un barrido electrónico?
Un barrido electrónico (TSCM) es recomendable cuando existe una sospecha razonable de que la información puede estar siendo interceptada o cuando se manejan datos especialmente sensibles.
En el ámbito empresarial, ante posibles fugas de información, competencia desleal o antes de reuniones estratégicas, puede ser necesario realizar un barrido electrónico en empresas para descartar dispositivos de vigilancia no autorizados.
En domicilios particulares, suele solicitarse en contextos de conflictos personales, procesos legales delicados o sospechas de vulneración de la privacidad.
En vehículos, es habitual cuando existen indicios de seguimiento mediante balizas GPS o rastreadores ocultos.
También se aplica en entornos sensibles como instituciones públicas, embarcaciones privadas, aeronaves ejecutivas u otras instalaciones donde la confidencialidad sea prioritaria.
Actuar ante la sospecha o como medida preventiva permite detectar amenazas antes de que generen consecuencias económicas, reputacionales o legales.
Empresas

Cuando existen sospechas de fuga de información, competencia desleal o posibles dispositivos de vigilancia en oficinas y salas de reuniones, es recomendable realizar un barrido electrónico en empresas para descartar micrófonos ocultos, cámaras espía o escuchas ilegales.
También es habitual antes de negociaciones estratégicas, auditorías o reuniones confidenciales donde la información manejada pueda tener impacto económico, reputacional o legal.
Ante la simple sospecha de que la confidencialidad está en riesgo, actuar de forma preventiva permite detectar amenazas antes de que generen consecuencias mayores.
Instituciones oficiales y entidades públicas

En entornos institucionales donde se gestionan decisiones administrativas o información sensible de carácter público, la protección de las comunicaciones y del entorno físico es una responsabilidad crítica.
Ayuntamientos, delegaciones gubernamentales y otros organismos públicos pueden ser objetivo de intentos de espionaje electrónico cuando manejan información estratégica o decisiones de especial relevancia.
En estos casos, los barridos electrónicos mediante protocolos TSCM se aplican tanto ante sospechas concretas como dentro de medidas preventivas de seguridad, con el objetivo de garantizar la confidencialidad y la integridad de la información.
Particulares

En el ámbito privado, los barridos electrónicos se solicitan cuando existen sospechas de vulneración de la intimidad en domicilios o vehículos.
Conflictos familiares, procesos de separación, litigios o situaciones de acoso pueden generar dudas razonables sobre la privacidad de conversaciones y movimientos personales.
Ante este tipo de escenarios, un barrido electrónico en domicilios profesional permite detectar micrófonos ocultos, grabadoras o dispositivos de rastreo y recuperar el control sobre la información y la tranquilidad personal.
Organizaciones

En fundaciones, asociaciones, partidos políticos, colegios profesionales o plataformas ciudadanas, la confidencialidad es especialmente relevante en contextos como juntas directivas, asambleas, procesos electorales internos o actos estratégicos.
En este tipo de entornos, una filtración puede afectar a la reputación de la entidad, a decisiones organizativas o a la estabilidad interna, especialmente cuando se gestionan recursos, campañas o posiciones públicas.
La realización de un barrido electrónico permite garantizar que reuniones y espacios clave no estén siendo objeto de vigilancia encubierta.
Automóviles

Cuando existen sospechas de seguimiento o vigilancia en un vehículo, es recomendable realizar un barrido electrónico en automóviles para descartar la presencia de balizas GPS, dispositivos de rastreo o micrófonos ocultos en el interior.
Este tipo de situaciones pueden darse en contextos laborales, personales o legales donde los desplazamientos y las conversaciones mantenidas dentro del vehículo tengan valor estratégico o probatorio.
Actuar con rapidez permite detectar o descartar la instalación de sistemas de seguimiento no autorizados y recuperar el control sobre la privacidad.
Yates y embarcaciones

Las embarcaciones privadas, especialmente cuando permanecen atracadas en puertos o clubes náuticos durante largos periodos, pueden ser vulnerables a la instalación de dispositivos de vigilancia sin que sus propietarios lo adviertan.
Antes de zarpar o tras detectar indicios de seguimiento, es recomendable realizar un barrido electrónico en embarcaciones para descartar micrófonos ocultos, sistemas de grabación o balizas GPS.
En yates utilizados para reuniones privadas o decisiones estratégicas, garantizar la confidencialidad es una medida de protección patrimonial y de seguridad personal.
Aviones privados

En vuelos ejecutivos y aeronaves privadas, la confidencialidad es un elemento crítico, especialmente cuando se mantienen reuniones estratégicas o se transporta información sensible.
Antes del despegue o ante cualquier sospecha, es recomendable realizar un barrido electrónico en aeronaves privadas para descartar la presencia de micrófonos ocultos, dispositivos de grabación o sistemas de rastreo.
Garantizar la privacidad en este tipo de entornos no solo protege la información, sino también la seguridad y la reputación de quienes viajan a bordo.
Otros espacios o unidades móviles

Cuando se utilizan instalaciones temporales o unidades móviles para gestionar información sensible, también es necesario valorar la posibilidad de vigilancia encubierta.
Centros operativos móviles, vehículos técnicos, espacios habilitados para eventos estratégicos o entornos provisionales pueden convertirse en objetivos si no se mantienen bajo control constante.
En estos casos, el barrido electrónico permite verificar la integridad del entorno y garantizar que no existan dispositivos de captación o seguimiento no autorizados.
Independientemente del entorno, el objetivo es el mismo: garantizar que las conversaciones, decisiones y movimientos estratégicos no estén siendo interceptados sin autorización. Un barrido electrónico profesional permite verificar la seguridad del espacio antes de que una sospecha se convierta en un problema real.
¿En qué entorno necesita un barrido electrónico?
Empresas
Oficinas, salas de reuniones y sedes corporativas.
Ver servicio
Domicilios
Domicilios, estancias privadas y segundas residencias.
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Automóviles
Automóviles particulares y vehículos corporativos.
Ver servicio
Barcos
Yates y embarcaciones privadas de recreo.
Ver servicio
Aviones
Aeronaves ejecutivas y vuelos privados.
Ver servicio¿Por qué es necesario un barrido electrónico?
Un barrido electrónico es necesario porque una de las principales vías de fuga de información son las conversaciones, y otra es la observación de entradas y salidas en reuniones o eventos. Si alguien consigue ambas, audio y vídeo, obtiene un acceso total a información confidencial relevante sin tocar un ordenador.
Si analizamos con cuántas personas hablamos a lo largo del día y en qué momentos lo hacemos, nos sorprenderíamos. Reflexionar sobre los lugares donde mantenemos estas conversaciones nos lleva a darnos cuenta de que utilizamos teléfonos móviles, teléfonos fijos, dispositivos Bluetooth con cámara y audio y sistemas de videoconferencia, entre otros.
Hablamos en oficinas, despachos, salas de reuniones, estancias de nuestro domicilio, coches, motos, incluso en la vía pública, en terrazas, bares, cafeterías, restaurantes y un sin fin de lugares de acceso público sin considerar las implicaciones de seguridad que esto conlleva.
Toda esta exposición debería hacernos conscientes de lo vulnerables que somos ante la microelectrónica, pero en la mayoría de los casos, no lo hacemos.
Este exceso de confianza a la hora de manejar información sensible es lo que ha facilitado la proliferación de tiendas y plataformas que comercializan dispositivos de espionaje.
¿Estamos preparados para proteger nuestra privacidad o la de nuestras empresas ante esta oleada de alta tecnología que no vemos?

Solamente en España, se venden miles de estos equipos espía cada año, con tecnología cada vez más avanzada, precios más accesibles y una capacidad de camuflaje que los hace prácticamente indetectables.
Esta creciente disponibilidad ha permitido que no sólo profesionales los utilicen, sino también particulares sin conocimientos técnicos. Como consecuencia, cualquier entorno desde una oficina hasta un domicilio puede estar en riesgo sin que nadie lo sospeche.
A medida que los departamentos de ciberseguridad refuerzan la protección informática de las empresas, cerrando la puerta a los ciberdelincuentes que intentan acceder a los sistemas de forma remota, se abre un nuevo frente de vulnerabilidad: la vigilancia electrónica. Esta amenaza silenciosa actúa desde dentro de los entornos físicos y exige una respuesta técnica especializada que complemente las defensas digitales.

Muchas personas no tienen conocimientos de programación, y la mayoría del personal en una empresa no es experto en informática, sino que tiene otras funciones.
Sin embargo, en gran cantidad de ocasiones, son los propios empleados sin conocimientos técnicos quienes instalan dispositivos de espionaje para escuchar conversaciones, vender información o porque han sido reclutados por otra empresa u organización para obtener acceso a datos estratégicos.
No podemos ignorar la realidad estadística. Si bien los ciberdelitos y las fugas de información digital han aumentado, lo cierto es que, en paralelo, también ha crecido la instalación de dispositivos de espionaje físico.
Estos equipos son cada vez más sofisticados, accesibles y fáciles de esconder, lo que hace indispensable la realización de barridos electrónicos periódicos para detectar y eliminar cualquier tipo de amenaza encubierta.
¿Qué riesgos existen si no realiza un barrido electrónico?
❌ Competidores accediendo a información clave: Sus estrategias comerciales pueden estar siendo filtradas, permitiendo que la competencia se adelante en sus movimientos.
❌ Extorsión o chantaje: Si un tercero obtiene grabaciones privadas o documentos confidenciales, podría utilizarlos en su contra.
❌ Pérdidas económicas: Un ataque de espionaje bien ejecutado puede hacer que pierda contratos, inversiones o clientes sin que sepa el motivo real.
❌ Filtraciones internas: No siempre las amenazas provienen del exterior; empleados desleales o socios con intereses ocultos pueden estar utilizando dispositivos encubiertos para obtener información privilegiada.
En muchos casos, estas situaciones están directamente relacionadas con espionaje industrial o fugas de información corporativa, donde la obtención ilícita de conversaciones estratégicas otorga ventajas competitivas a terceros.
En Servinfor, realizamos auditorías de seguridad y barridos electrónicos profesionales para detectar micrófonos ocultos, rastreadores GPS y accesos no autorizados en redes de comunicación, protegiendo su empresa y su privacidad.
Beneficios del barrido electrónico
Los barridos electrónicos son una herramienta fundamental para proteger la privacidad y la información confidencial en empresas, viviendas y vehículos. La detección temprana de micrófonos ocultos, cámaras espía y rastreadores GPS permite evitar filtraciones que pueden comprometer la seguridad de datos personales o corporativos.
Estos servicios ofrecen dos niveles de protección clave:

Prevención antes de una amenaza: Muchas empresas y particulares desconocen que pueden estar siendo vigilados o que tienen fugas de información que afectan su privacidad o competitividad. Un barrido electrónico preventivo permite detectar vulnerabilidades antes de que sean explotadas.
Reacción ante una sospecha real: Cuando existen sospechas, pruebas o indicios de espionaje, un barrido electrónico reactivo es esencial para localizar y eliminar dispositivos espía, mitigar daños y recuperar el control sobre la seguridad de la información.
Otros beneficios clave del barrido electrónico:
Tecnología avanzada para la detección de espionaje
En Servinfor, utilizamos tecnología de vanguardia y procedimientos avanzados para detectar micrófonos ocultos, balizas GPS, cámaras espía y escuchas telefónicas ilegales con la máxima precisión.
Dentro del material tecnológico que utilizamos podemos destacar:
- Analizadores de espectro: Identifican señales de transmisión ocultas en un rango de frecuencias amplio.
- Correladores: Que al mismo tiempo de realizar el análisis del espectro activan los posibles micrófonos con el envío de señales.
- Detectores Nearfield: Que nos permiten identificar dispositivos transmisores con poca batería o señales débiles.
- Detectores de radiofrecuencia profesionales(RF): Ubican dispositivos espía activos en oficinas, vehículos y redes de comunicación.
- Analizadores de cableado telefónico y eléctrico: Permiten detectar micrófonos ocultos en sistemas de telecomunicaciones y líneas eléctricas.
- Sistemas de detección de micrófonos direccionales, infrarrojos y micrófonos láser: Usados para capturar conversaciones a distancia sin la necesidad de colocar dispositivos dentro de un espacio cerrado.
- Sistemas de detección de escuchas por microondas: que nos permiten localizar señales de microondas que puedan portar sonido de una estancia.

- Osciloscopios: Para determinar indirectamente la frecuencia de determinadas señales.
- Equipos de análisis forense digital: Identifican programas espía en teléfonos móviles, redes WiFi y ordenadores.
Nuestra metodología permite identificar y neutralizar amenazas invisibles que otros sistemas de seguridad convencionales no pueden detectar.
Casos de éxito en detección de espionaje
La prevención es la clave para evitar que información valiosa termine en manos equivocadas. A continuación, compartimos dos casos reales en los que nuestros barridos electrónicos permitieron identificar y neutralizar amenazas de espionaje.
Empresa Tecnológica sometida a Espionaje Industrial

Una multinacional de desarrollo de software detectó que su competencia lanzaba productos similares antes de publicar sus anuncios oficiales. Tras un análisis interno y una investigación profunda del Departamento de Seguridad y el Departamento de IT, los directivos notaron inconsistencias en la gestión de su información confidencial y decidieron contratar un barrido electrónico con nuestro equipo.
El personal de Servinfor se puso manos a la obra mediante nuestros Departamentos de Contraespionaje Electrónico y de Ciberseguridad y se consiguió averiguar una gran cantidad de información muy importante relativa a software espía. Asímismo, se encontraron dispositivos ocultos y se averiguó que personal interno de la firma estaba implicado en la fuga de información.
¿Qué encontramos?
Micrófonos ocultos en salas de reuniones estratégicas.
Transmisores RF instalados en equipos informáticos para enviar datos fuera de la empresa.
Intrusiones en su red WiFi, facilitando el acceso a información sin necesidad de dispositivos físicos.
Después de eliminar las amenazas y reforzar las medidas de seguridad, la empresa pudo blindar su información y prevenir futuras filtraciones.
Multinacional Financiera con Amenazas de Vigilancia y Seguimiento
Uno de nuestros clientes, una firma financiera con sedes en Madrid y Londres, comenzó a notar filtraciones en negociaciones de alto nivel. Se dieron cuenta de que algunos ejecutivos estaban siendo seguidos, y la información confidencial de sus reuniones estaba llegando a terceros no autorizados.
✅ Hallazgos:
✔️ Balizas GPS en los vehículos de los directivos, permitiendo rastrear sus movimientos en tiempo real.
✔️ Escuchas telefónicas en líneas corporativas, permitiendo el acceso a conversaciones privadas.
✔️ Cámaras ocultas en oficinas clave, utilizadas para vigilar reuniones internas sin consentimiento.
Tras detectar y eliminar estos dispositivos, la compañía pudo retomar el control de su seguridad, evitando que datos financieros críticos fueran comprometidos.
Estadísticas sobre la necesidad de los Barridos Electrónicos

Según estudios recientes realizados por Servínfor, más del 30% de las empresas que sospechan de espionaje en sus instalaciones o a sus Directivos están en lo cierto.
En Servinfor, hemos ayudado a la mayoría de nuestros clientes a descubrir dispositivos de vigilancia ocultos en sus oficinas o vehículos y a implantar políticas contra Escuchas Telefónicas y contra el espionaje industrial.
Diversos estudios en materia de seguridad corporativa indican que un porcentaje significativo de las empresas que sospechan de espionaje en sus instalaciones confirman posteriormente la existencia de dispositivos de vigilancia o fugas de información.
En entornos empresariales, es habitual que los sistemas internos de seguridad y los departamentos IT no detecten amenazas de vigilancia física o electrónica, ya que estas no siempre dejan rastro en los sistemas informáticos tradicionales.
La combinación de inspección física especializada y tecnología TSCM aumenta significativamente la capacidad de detección frente a amenazas de espionaje electrónico y espionaje industrial.
Barridos electrónicos en toda España
Desde Servinfor realizamos barridos electrónicos y detección de micrófonos ocultos en todo el territorio nacional, desplazando técnicos especializados con equipamiento profesional allí donde sea necesario.
Nuestra operativa se apoya en sedes estratégicas que nos permiten actuar con rapidez y discreción, tanto en grandes capitales como en ubicaciones más sensibles o alejadas. Por volumen de servicios y logística, realizamos barridos electrónicos de forma habitual en Madrid, Barcelona y Andalucía, desde donde coordinamos intervenciones en el resto de provincias.
Prestamos barridos electrónicos en toda España, desplazándonos allí donde sea necesario.
Si su empresa o actividad se encuentra en otra zona de España, el procedimiento es el mismo: analizamos el entorno, planificamos la intervención y nos desplazamos con total confidencialidad para garantizar un barrido electrónico profesional, eficaz y legalmente válido.
¿Por qué elegir a Servinfor para Barridos Electrónicos?
- Certificaciones internacionales: Nuestro equipo tiene las certificaciones más avanzadas en TSCM lo que nos acredita como expertos en la materia.
- Formación del personal: El personal de nuestra firma tiene estudios universitarios, se recicla permanentemente y proviene de sectores como: militar, ciberseguridad, seguridad electrónica, seguridad física, sistemas de comunicaciones, criminología e investigación privada.
- Equipamiento de vanguardia: Utilizamos la mejor tecnología del mercado para detectar dispositivos que otros no pueden encontrar.
- Confidencialidad y discreción: Garantizamos total discreción en todos nuestros servicios.
- Presencia global y local: Ofrecemos servicios tanto en España como internacionalmente, con la misma calidad en cualquier ubicación.
- Informes válidos legalmente: Nuestros informes son válidos en procesos judiciales, brindando a nuestros clientes una ventaja adicional en determinadas situaciones legales.
- Experiencia en empresas y clientes particulares: Hemos trabajado con grandes corporaciones, multinacionales, directivos y figuras públicas que necesitan garantizar la seguridad de su información en todo momento.
Testimonios de quienes ya confiaron en Servinfor
Empresas, particulares y profesionales especializados nos eligen por nuestra discreción, eficacia y resultados. Estas experiencias reales reflejan cómo un barrido electrónico puede marcar la diferencia cuando la privacidad y la información están en juego.
«Tras detectar movimientos extraños en nuestra red y sospechas de filtración, llamamos a Servinfor. En menos de 24 horas localizaron un dispositivo oculto en nuestra sala de reuniones. Su rapidez, discreción y profesionalidad fueron impecables. Desde entonces, confiamos en ellos de forma periódica.»
«Tras algunos movimientos internos delicados en la empresa, necesitábamos asegurarnos de que nuestras reuniones fueran completamente confidenciales. Servinfor nos ofreció una solución rápida, profesional y con total discreción. Ahora realizamos controles periódicos para mantener la tranquilidad del equipo directivo.»
«Durante un proceso de separación delicado, sospechaba que alguien me estaba espiando en casa y en el coche. Servinfor detectó un micrófono oculto en el salón y un GPS en el vehículo. Me ayudaron no solo a retirarlos, sino también a recuperar mi tranquilidad.»
«Contratamos a Servinfor para una auditoría de seguridad antes de una junta directiva internacional. Su trabajo fue exhaustivo. Detectaron una vulnerabilidad que desconocíamos y reforzaron la seguridad física y digital de forma coordinada. Totalmente recomendables.»
«Nos hackearon hace un año. Pensábamos que era todo digital… hasta que Servinfor encontró un grabador oculto en una zona restringida de nuestras oficinas. Desde entonces, no solo los llamamos cuando hay sospechas, sino como parte de nuestra política de prevención.»
Preguntas frecuentes sobre Barridos Electrónicos (TSCM)
Resolvemos las dudas más habituales antes de contratar un barrido electrónico para detectar micrófonos ocultos, cámaras espía, grabadoras y rastreadores.
Proteja su información antes de que acabe comprometida
El espionaje corporativo y las fugas de información existen, aunque la mayoría de los casos no trascienden públicamente. Cuando hay indicios o información sensible en juego, improvisar puede agravar el problema.
Un barrido electrónico profesional permite detectar o descartar la presencia de dispositivos de escucha, sistemas de vigilancia o accesos no autorizados, y tomar decisiones con base en hechos.
Las actuaciones se adaptan al entorno, al nivel de riesgo y al tipo de información a proteger. Los detalles sensibles se tratan siempre con la máxima discreción.